Estrategias Espirituales:

Un Manual Para La Guerra Espiritual

 

 

 

 

 

Este curso es parte del INSTITUTO INTERNACIONAL TIEMPO DE COSECHA, un programa diseñado para equipar a los creyentes para una efectiva cosecha espiritual.

 

El tema básico del entrenamiento es enseñar lo que Jesús enseñó, lo cual transformó hombres que eran pescadores, cobradores de impuestos, etc., en productivos cristianos que alcanzaron su mundo con el evangelio en una demostración de poder.

 

Este manual es un de los cursos de varios módulos del plan de estudios que lleva a los creyentes de la visualización a través de la delegación, multiplicación, organización, y movilización para lograr la meta de evangelización.

 

Para informaciones adicionales sobre los cursos escriba a:

 

 

 

 

Harvestime International Institute

Instituto Internacional Tiempo de Cosecha

3092 Sultana Dr.

Madera, California 93637,

USA

© Harvestime International Institute


CONTENIDO

 

 

Cómo Usar Este Manual, 4

sugerencias Para Estudio En Grupo, 4

Introducción, 5

Objetivos, 8

 

 

El llamado a las armas

 

1.      La Guerra Invisible, 10

 

Admisión

 

2.      Enlistándose en el Ejército de Dios, 21

 

Entrenamiento básico

 

3.      El Comandante en Jefe: El Señor de los Ejércitos, 32

4.      Las fuerzas espirituales del bien: los ángeles, 50

5.      El Enemigo: Satanás, 61

6.      Las fuerzas espirituales del mal: los demonios, 68

7.      El territorio del enemigo, 80

8.      La estrategia del enemigo, 90

9.      El plan de Dios para la batalla, 95

 

Movilización

 

10.  Guerra defensiva y ofensiva, 117

11.  Armas defensivas, 126

12.  Armas ofensivas, 137

13.  Paralelos naturales de la Guerra Espiritual, 143

 

Invasión

 

14.  Entrando en la zona de combate: batallando con el mundo y la carne, 154

15.  La batalla en la mente, 169

16.  La batalla con la lengua, 182

17.  La batalla sobre los muros, 199

18.  La batalla sobre el territorio estratégico, 208

 

Entrenamiento avanzado en Guerra Espiritual

 

19.  Transferencia de espíritus, 221

20.   Huestes espirituales de maldad en las regiones celestes, 231

21.  Tratando con los poderes demoníacos, 244

22.   Las bajas de la Guerra, 267

23.  Como perder una batalla y ganar la guerra, 283

 


Resumen final

 

24.  El conflicto final, 293

 

Apéndice

 

Batallas decisivas de la Biblia, 302

 

Respuestas de la Sección “Inspección”, 326

 


CÓMO USAR EL MANUAL

 

SUGERENCIAS PARA EL ESTUDIO EN GRUPO

 

PRIMER REUNIÓN

 

Abriendo: Abra con oración e introducciones. Conozca y matricule a los estudiantes.

 

Establezca los Procedimientos Del Grupo: Determine quién conducirá las reuniones, el horario, lugar, y fechas para las sesiones.

 

Alabanza Y Adoración: Invite la presencia del Espíritu Santo en su sesión de entrenamiento.

 

Distribuya los Manuales A los Estudiantes: Introduzca el título del manual, formato, y objetivos del curso proporcionados en las primeras páginas del manual.

 

Haga La Primera Tarea: Los estudiantes leerán los capítulos determinados y harán la prueba personal para la próxima reunión. El número de capítulos que usted enseñará por sesión dependerá del tamaño del capítulo, contenido, y de las habilidades de su grupo.

 

SEGUNDA Y LAS REUNIONES SIGUIENTES

 

Abriendo: Ore. Dé las bienvenidas y matricule a cualquier nuevo estudiante. También dales un manual. Vea quien está presente o ausente. Tenga un tiempo de alabanza y adoración.

 

Revisión: Presente un breve resumen de lo que usted enseñó en la última reunión.

 

Lección: Discuta cada sección del capítulo usando los TÍTULOS EN LETRAS MAYÚSCULAS Y EN NEGRITO como un esbozo de la enseñanza. Pida a los estudiantes que hagan preguntas o comentarios sobre lo que ellos han estudiado. Aplique la lección a las vidas y ministerios de sus estudiantes.

 

Inspección: Revisar las pruebas personales (página de inspección) que los estudiantes han completado. (Nota: si no quieres que los estudiantes tengan acceso a las respuestas de la prueba personal, puedes remover las páginas de respuestas del final de cada manual).

 

Maniobras Tácticas: Puedes realizar estos proyectos en grupo o en forma individual.

 

Examen Final: Si tu grupo está enlistado en este curso en busca de créditos, recibirás un examen final con este curso. Reproducir una copia para cada estudiante y entregar el examen a la conclusión del curso.

 


Módulo: Delegación

Curso: Estrategias Espirituales: Un Manual de Guerra Espiritual

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Hay una gran guerra que está siendo librada en el mundo hoy. No es un conflicto entre naciones, tribus, o líderes de gobierno. No es una rebelión o un golpe de estado. Es una importante batalla invisible que está teniendo lugar en el mundo del espíritu. La Biblia declara que el Pueblo de Dios es destruido por falta de conocimiento (Oseas 4:6). Una de las áreas principales en las cuales los creyentes son derrotados a causa de la falta de conocimiento es la guerra espiritual.

 

La iglesia primitiva vio la experiencia espiritual en términos de una guerra. La terminología militar puede encontrarse a lo largo de todo el Nuevo Testamento. La protección se encontró en la armadura de Dios. La Palabra de Dios se comparó con una espada. Los ataques de Satanás fueron llamados dardos encendidos. La fe era la “buena pelea” y a los creyentes se les dijo que “pelearan la buena batalla”. La iglesia primitiva sabía que estaban comprometidos en un intenso conflicto espiritual.

 

La misma batalla espiritual continúa hoy pero en lugar de estar combatiendo al enemigo, los creyentes están frecuentemente construyendo edificios de iglesias, produciendo dramas musicales, teniendo encuentros de confraternidad, y peleándose unos con otros mientras esta gran batalla espiritual está desatándose alrededor de ellos. Satanás incluso ha intensificado sus ataques contra una iglesia que se ha retirado de las líneas del frente de batalla.

 

En la medida que el final de los tiempos se aproxima es incluso más importante que los creyentes entiendan la guerra espiritual en estos tiempos más que en los primeros días de la historia de la iglesia. El Apóstol Pablo nos advirtió:

 

“También debes saber que en los últimos días vendrán tiempos peligrosos” (2 Timoteo 3:1).

 

En vistas a estar adecuadamente preparados para estos tiempos difíciles, un renovado énfasis debe ser puesto en las estrategias de la guerra espiritual. La vida cristiana es guerra. Más pronto lo reconozcamos y nos preparemos para ella, más pronto experimentaremos la victoria.

 

Lucas 14:31 dice “O supongamos  que un rey está a punto de ir a la guerra contra otro rey. ¿ Acaso no se sienta primero a calcular si con diez mil hombres puede enfrentarse al que viene contra él con veinte mil?” Ningún rey fue nunca a la batalla sin una cuidadosa examinación de sus recursos y sin desarrollar estrategias de batalla. En esencia, es esto lo que vamos a hacer en este curso. Estamos haciendo un cuidadoso examen de la estrategia, armas, y del poder disponible para nosotros para ganar la guerra contra nuestro enemigo, Satanás.

 

En el mundo militar, “estrategia” es la ciencia de llevar adelante operaciones militares. Es el método o plan que lleva al objetivo de la victoria. En este curso ustedes aprenderán a formular y llevar adelante estrategias militares espirituales que les traerán la victoria en el mundo del espíritu.

 

FORMATO DEL MANUAL

 

Cada lección es presentada en términos militares consistiendo de las siguientes secciones:

 

El llamado a las armas:

 

El capítulo 1 explica la guerra invisible y el “llamado a las armas” para todos los creyentes verdaderos.

 

Admisión:

 

Todos los ejércitos en el mundo natural tienen procedimientos de admisión. Éstos son cosas especiales que tienes que hacer en vistas a unirte a las fuerzas. Lo mismo es cierto del ejército de Dios. El capítulo 2 explica cómo enlistarse en el Ejército de Dios.

 

Entrenamiento básico:

 

Después de la admisión en el ejército, un soldado siempre recibe entrenamiento básico. El entrenamiento básico para el ejército de Dios es presentado desde el capítulo 3 hasta el 9. Las líneas de batalla de la guerra invisible son definidas. Se discuten las fuerzas del bien y del mal, incluyendo el Señor de las Huestes, los ángeles, Satanás, los demonios, el mundo, y la carne. Se identifican el territorio del enemigo, las estrategias, y se presenta también un vistazo general del plan de Dios para la batalla.

 

Movilización:

 

El entrenamiento es inútil a menos que un ejército se movilice. “Movilizarse” significa “ponerse en una estado de alerta para el servicio militar activo”. En la sección “Movilización” de este curso, que se extiende desde los capítulos 10 al 13, aprenderás sobre guerra ofensiva y defensiva, sobre cómo utilizar las armas de la guerra, y los paralelos naturales de la guerra espiritual.

 

Invasión:

 

Durante una invasión en el mundo natural, el ejército entra  en la zona de combate para conquistar a sus enemigos y reclamar el territorio. El entrenamiento básico es inútil a menos que lo que ha sido aprendido se ponga en acción. Incluso un ejército movilizado y equipado con armas no es suficiente si se mantiene inactivo en los flancos. Para ser efectivos en la guerra, debes entrar en la zona de combate. En el estadio de “invasión”, que se extiende desde los capítulos 14 al 19, entrarás en la zona de combate del mundo, la carne, y el Diablo.  Estudiarás la batalla en la mente, contra la lengua, sobre los muros espirituales, en los lugares altos, y sobre el territorio estratégico. En cada una de estas lecciones estrategias específicas de Satanás se identificarán y se  señalarán estrategias para vencer al enemigo.

 

Entrenamiento avanzado en la guerra espiritual:

 

Después de ganar alguna experiencia en la batalla, los soldados usualmente reciben entrenamiento avanzado en áreas específicas de la guerra. Esta porción del manual se titula “Entrenamiento Avanzado en Guerra Espiritual”, cuyas iniciales deletrean  “E.A.G.E.”. En las acciones militares, un equipo “EAGE” es un grupo especializado de soldados usado para misiones dificultosas[1]. En el entrenamientos avanzado ofrecido en este manual, aprenderás sobre transferencia de espíritus, cómo asistir a prisioneros y las bajas de la guerra, y cómo tratar a los poderes demoníacos. También aprenderás sobre como perder una batalla y así y todo ganar la guerra.

 

Resumen final:

 

Durante el “Resumen Final” en el capítulo 26 estudiarás “el conflicto final” el cual llevará  a esta guerra de todos los tiempos a una triunfante conclusión.

 

Apéndice:

 

En el apéndice de este manual, examinarás los registros históricos de “Batallas Decisivas de la Biblia” en la medida que continúas desarrollando tus habilidades de guerra espiritual.

 

LAS LECCIONES

 

Cada lección en este manual de guerra se organiza como sigue:

 

Objetivos:

 

Estos son los objetivos espirituales que debes alcanzar al estudiar la lección.

 

Versículos llaves de las Cláusulas de la Guerra:

 

Cuando una nación declara la guerra, frecuentemente se establecen “Cláusulas de Guerra”. Este documento explica por qué están en guerra, identifica al enemigo, y declara los objetivos de la guerra. La Biblia es la Palabra escrita del único Dios verdadero, el Comandante de nuestro ejército espiritual. La Biblia contiene nuestras “Cláusulas de Guerra” para el combate espiritual. En cada lección, los “Versículos Llaves de las Cláusulas de la Guerra” enfatizan los conceptos principales de la lección.

 

Introducción:

 

La introducción provee una visión general de los contenidos del capítulo.

 

Lección:

 

Ésta presenta el “informe militar” para ese capítulo. Un “informe” es un tiempo de instrucción antes de la batalla la cual provee información necesaria para librar la guerra espiritual efectiva.

 

Inspección:

 

En un ejército natural, las “inspecciones” ocurren regularmente para chequear la preparación y las habilidades de los soldados. La sección de “Inspección” de cada capítulo es una examinación para ver si se han logrado los objetivos de cada lección.

 


Maniobras tácticas:

 

Durante las maniobras tácticas en un ejército natural, los soldados aplican lo que han aprendido a las condiciones actuales de combate. Esta parte de cada lección provee una oportunidad para que tú apliques lo que has aprendido y para estudiar otros materiales relacionados con la lección.

 

¿ESTAS LISTO?

 

La exposición del enemigo y de sus estrategias es una de las mayores revelaciones de la Palabra de Dios. Mayor aún es la revelación que como creyentes tenemos poder sobre todos los poderes del enemigo. Este manual de ninguna manera es un estudio exhaustivo de la materia de la guerra espiritual, pero es un análisis bíblico con detenimiento. Como en la guerra natural, las habilidades en la guerra espiritual son progresivas en la medida que entras en la zona de combate y comienzas a pelear.

 

 

 

 

OBJETIVOS

 

Al concluir este curso tu serás capaz de:

 

n       Identificar los dos reinos espirituales.

n       Explicar qué se entiende por “guerra espiritual”.

n       Reconocer las causas de este gran conflicto espiritual.

n       Identificar las fuerzas espirituales del bien.

n       Identificar las fuerzas espirituales del mal.

n       Reconocer las estrategias de Satanás.

n       Usar efectivamente las contra estrategias espirituales.

n       Aplicar los paralelos naturales de la guerra a la guerra en el mundo del espíritu.

n       Usar tanto las armas espirituales ofensivas como defensivas.

n       Detectar la posesión demoníaca.

n       Entender cómo se obtiene la liberación de los demonios.

n       Ganar la guerra incluso después de haber perdido una batalla espiritual.

n       Describir el conflicto final que terminará la guerra invisible.

n       Identificar los principios espirituales de la guerra en las batallas decisivas de la Biblia.


EL LLAMADO A LAS ARMAS

 

UNA CONVOCACIÓN A LA GUERRA INVISIBLE

 

 

Hay una gran batalla siendo librada en el mundo espiritual. Es una batalla personal interior entre la carne y el espíritu. Es una batalla social con las fuerzas del mal del mundo. Es una batalla espiritual con los poderes sobrenaturales malignos.

 

En los tiempos del Antiguo Testamento la trompeta era usada para convocar al Pueblo de Dios para la batalla. Hoy, un llamado espiritual está sonando en todas las naciones del mundo. Es un llamado a la guerra invisible. Es un llamado a las armas.


CAPÍTULO UNO

 

La Guerra Invisible

 

 

 

Objetivos:

 

Al concluir este capítulo serás capaz de:

 

n       Escribir el versículo llave de memoria.

n       Demostrar entendimiento de los reinos espiritual y natural.

n       Definir la palabra “rey”.

n       Definir la palabra “reino”.

n       Identificar los dos reinos espirituales.

n       Determinar a cuál reino tú perteneces.

n       Identificar las fuerzas espirituales del bien.

n       Identificar las fuerzas espirituales del mal.

n       Explicar qué se entiende por “guerra espiritual”.

n       Identificar la razón para la guerra invisible.

n       Identificar el principio básico del entendimiento de la guerra espiritual.

 

Versículo llave de las Cláusulas de la guerra:

 

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12).

 

 

 

Introducción

 

 

Como aprendiste en la introducción de este curso, existe una gran guerra que está siendo librada en el mundo hoy. No es un conflicto entre naciones, tribus o líderes de gobierno. No es una rebelión o un golpe de estado. Es una batalla invisible que tiene lugar en el mundo del espíritu.

 

Este capítulo introduce la guerra invisible en la que cada creyente está comprometido. Es una guerra en la que ninguno usa uniforme, pero en la cual cada uno es un blanco. El registro histórico y profético de esta guerra está contenido en la Palabra de Dios, la Biblia.

 

Los reinos natural y espiritual

 

Para entender esta guerra invisible, primero debes entender los mundos natural y espiritual. El hombre existe en dos mundos: el mundo natural y el mundo espiritual.

 

El mundo natural es el que puede ser visto, sentido, tocado, escuchado, o tanteado. Es tangible y visible. El país, la nación, ciudad o villa en la cual vives es parte del mundo natural. Eres un residente en el mundo natural localizado en uno de los continentes visibles del mundo. Puedes ver la gente que es parte de tu ambiente. Puedes comunicarte con ellos. Puedes experimentar los paisajes, sonidos, y olores alrededor de ti.

 

Pero existe otro mundo en el cual tú vives. Ese mundo es un mundo espiritual. No puedes verlo con tus ojos físicos, pero es tan real como el  mundo natural en el que vives.

 

Pablo habla de esta división entre lo natural y lo espiritual:

 

“Hay cuerpos celestiales y cuerpos terrenales” (1 Corintios 15:40).

 

Todos los hombres tienen un cuerpo natural que vive en el mundo natural. Pero el hombre es también un ser espiritual con un alma eterna y espíritu. El hombre es cuerpo, alma y espíritu. Tu ser espiritual (alma y espíritu) es parte del mundo espiritual así como tu cuerpo natural es parte del mundo natural.

 

Discernimiento espiritual

 

Puesto que la guerra espiritual es justo eso... espiritual... debe ser entendida con una mente espiritual. En nuestro estado natural de pecado, nosotros no podemos entender las cosas espirituales:

 

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14).

 

Es necesario usar “discernimiento espiritual” para entender las cosas espirituales.

 

Quizás uno de los mejores ejemplos de discernimiento natural y espiritual está registrado en I1 Reyes capítulo 6. Registra la  historia de una batalla natural en la cual tropas de la enemiga nación de Siria  habían rodeado un pequeño pueblo llamado Dotán donde el profeta Eliseo se estaba quedando. Cuando el siervo de Eliseo, Giezi, vio el gran ejército del enemigo sintió temor. Eliseo oró para que Dios abriera los ojos espirituales de Giezi para que él pudiera ver las huestes espirituales que los rodeaban y los protegían. En esta ocasión, Dios abrió los ojos espirituales de Giezi y le permitió ver visiblemente las fuerzas superiores de Dios alistadas para la batalla.

 

La historia de esta batalla en Dotán es similar a las condiciones espirituales en la Iglesia. Hay algunos, como Eliseo, que ven claramente dentro del reino del espíritu. Ellos saben que hay un conflicto que está ocurriendo, han identificado al enemigo, y reconocido las grandes fuerzas de Dios que aseguran la victoria. Hay otros como Giezi, que con un poco de aliento, serán capaces de abrir sus ojos espirituales y no serán  más temerosos o derrotados por el enemigo. Pero tristemente, hay muchas personas quienes, como aquellos en la ciudad de Dotán, están durmiendo espiritualmente. Ellos no saben incluso que el enemigo los ha rodeado y está posicionado para el ataque.

 


DOS REINOS ESPIRITUALES

 

Dentro de los reinos natural y espiritual de los cuales estamos hablando existen reinos separados que están gobernados por líderes naturales y espirituales.

 

Reinos naturales:

 

Todos los hombres viven en un reino natural de este mundo. Ellos viven en una ciudad o en un pueblo el cual es parte de una nación. Esa nación es un reino del mundo. Un reino natural es un territorio o pueblo sobre el cual un rey o líder político es el gobernante soberano. La Biblia habla de estos reinos naturales como los “reinos del mundo”. Los reinos del mundo han venido a estar bajo el poder y la influencia de Satanás:

 

“Otra vez lo llevó [a Jesús] el diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,9 y le dijo: —Todo esto te daré, si postrado me adoras” (Mateo 4:8-9).

 

1 Juan 5:19 tristemente nos recuerda que “ el mundo entero está bajo el control del maligno”.

 

Reinos espirituales:

 

En adición a los reinos naturales de este mundo hay dos reinos espirituales: el Reino de Satanás y el Reino de Dios. Cada persona viva es una residente de uno de estos dos reinos.

 

El Reino de Satanás consiste de Satanás, seres espirituales llamados demonios, y todos los hombres que viven en pecado y rebelión a la Palabra de Dios. Éstos, junto con el mundo y la carne, son las fuerzas espirituales del mal que obran en el mundo hoy.

 

El Reino de Dios consiste de Dios el Padre, Jesucristo, el Espíritu Santo, seres espirituales llamados ángeles, y todos los hombres que viven en justa obediencia a la Palabra de Dios. Éstas son las fuerzas espirituales del bien.

 

El Reino de Dios no es un iglesia denominacional. Las denominaciones son organizaciones de hechura humana de grupos de iglesias. Han sido establecidas con propósitos prácticos de organización y administración. Las denominaciones son organizaciones como los Bautistas, Asambleas de Dios, Metodistas, Luteranos, etc.  La Biblia nos habla de la verdadera Iglesia la cual no es una denominación u organización religiosa. La verdadera Iglesia está compuesta de todos aquellos que se han convertido en residentes del Reino de Dios.

 

En el tiempo presente en el mundo natural, el Reino de Dios existe individualmente dentro de cada hombre, mujer, niño o niña que haya hecho a Jesús el Rey de su vida. Existe comunitariamente en la verdadera iglesia y dondequiera que las personas hagan de este mundo el tipo de mundo que Dios quiere que sea. En el futuro, habrá una manifestación visible del Reino de Dios.

 


LA GUERRA INVISIBLE

 

La guerra espiritual invisible es una batalla que envuelve a todos los hombres y mujeres. Puesto que el Reino de Satanás es un reino espiritual...

 

“...porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12).

 

La guerra espiritual no es una batalla natural entre la sangre y la carne. No es una batalla del hombre contra el hombre. No es una batalla visible. Es un conflicto invisible en el mundo del espíritu. Es una batalla dentro y alrededor del hombre. No es una guerra visible porque los espíritus están involucrados  y aprendemos de Lucas 24:39 que un espíritu no tiene carne ni huesos.

 

La guerra espiritual es “multidimensional”, lo cual significa que es librada en diferentes dimensiones. Es...

 

1.      Una batalla social entre el creyente y el mundo: Juan 15:18-27

2.      Una batalla personal entre la carne y el espíritu: Gálatas 5:16-26

3.      Una batalla supernatural entre el creyente y los poderes sobrenaturales malignos: Efesios 6:10-27

 

Toda persona viva está comprometida en esta guerra, se de cuenta o no. No hay campo neutro. Los no creyentes están bajo el yugo del mal y han sido llevados cautivos por las fuerzas del enemigo. Son víctimas de la guerra.

 

Los creyentes han sido librados del enemigo mediante Jesucristo y son victoriosos, pero están todavía comprometidos en la guerra. El versículo llave de este capítulo indica que nosotros (todos los creyentes) combatimos contra fuerzas espirituales malignas.

 

“Combatir” implica contacto personal cercano. Ninguno está exento de esta batalla. Ninguno puede verla desde la distancia. Estás en el medio del conflicto ya sea que lo reconozcas o no. Si no lo reconoces será mejor... estás equivocado. La guerra del cristiano nunca cesa.

 

DONDE LA BATALLA HACE FUROR

 

La guerra invisible está siendo librada en la tierra:

 

“El ladrón [Satanás] no viene [a la tierra] sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

 

Satanás lucha para mantener el control de los reinos del mundo. Él no quiere que estén bajo la autoridad de Dios. La batalla también se efectúa dentro de los corazones, mentes, y almas de los hombres y mujeres. Satanás ciega las mentes de los no creyentes y ataca a los creyentes en las áreas de adoración, Palabra, su caminar diario, y en su trabajo para Dios.

 


CÓMO COMENZÓ LA BATALLA

 

La guerra invisible comenzó en el cielo con un ángel llamado Lucifer que fue originalmente un hermoso ángel creado por Dios y era parte del Reino de Dios. Lucifer  decidió que quería tomar el control del Reino de Dios. Puedes leer de su rebelión en Isaías 14:12-17 y en Ezequiel 28:12-19. Estudiarás sobre esto con más detalle después en este curso. Un grupo de ángeles se unió a Lucifer (ahora llamado Satanás) en su rebelión. Lucifer y los ángeles rebeldes fueron expulsados del cielo por Dios. Ellos formaron su propio reino sobre la tierra:

 

“Entonces hubo una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón [Satanás]. Luchaban el dragón y sus ángeles” (Apocalipsis 12:7).

 

“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él” (Apocalipsis 12:9).

 

Lucifer llegó a ser conocido como Satanás y los ángeles que lo siguieron en su rebelión como demonios. Los espíritus demoníacos  pueden entrar, atormentar, controlar, y usar a los humanos que pertenecen al Reino de Satanás. Ellos motivan actos malignos que son  realizados por hombres y mujeres. Satanás dirige a sus demonios en sus actividades malignas. Él combina estas fuerzas poderosas con el mundo y la carne para batallar contra todo el género humano.

 

RAZONES DETRÁS DEL CONFLICTO

 

El hombre fue originalmente creado a la imagen de Dios y para la gloria de Dios             (Génesis capítulo 2). La guerra invisible contra el hombre comenzó con la primera tentación en el jardín del Edén (Génesis capítulo 3). Satanás hizo pecar a Adán y Eva. Esto resultó en que todo el género humano heredaría la naturaleza pecaminosa y realizara actos individuales de pecado conforme a esta naturaleza:

 

“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12).

 

También resultó en la guerra invisible entre el hombre y las fuerzas del mal:

 

“Pondré enemistad entre ti [Satanás] y la mujer [género humano], y entre tu simiente [las fuerzas del mal] y la simiente suya [las fuerzas del bien representadas por el Señor Jesucristo]...” (Génesis 3:15).

 

A causa del pecado, el hombre fue separado de Dios y condenado a la muerte. Pero Dios amó al hombre tanto que ideó un plan especial para salvarlo del pecado:

 

“De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”  (Juan 3:16-17).

Mediante la creencia en Jesús, la confesión y el arrepentimiento del pecado, los hombres y mujeres pueden ser liberados del poder del enemigo. La muerte y resurrección de Jesús no solamente resultó en la salvación del pecado. También derrotó al enemigo, Satanás:

 

“... Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8).

 

¿ Pero si Satanás está derrotado, porque entonces la guerra continúa? Seguido a cada guerra quedan siempre residuos de resistencia enemiga, tropas rebeldes que no se rendirán hasta que la fuerza los obligue a hacerlo. Aunque Jesús derrotó a Satanás, estamos viviendo en territorio todavía ocupado por las fuerzas enemigas de resistencia. Entender las estrategias de  guerra espiritual nos da la habilidad de tratar con estos poderes malignos.

 

Satanás está tratando de mantener a los hombres cautivos en el pecado. Mediante métodos engañosos está incitando a los hombres y mujeres a las lujurias de la vida pecaminosa. Él apunta a los afectos del alma y el espíritu los cuales legítimamente pertenecen a Dios:

 

“El ladrón [Satanás] no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

 

Satanás todavía quiere ser el gobernante supremo. Está librando una batalla intensa por el corazón, mente, alma y espíritu del hombre. Sus estrategias están dirigidas contra Dios, Su plan, y Su pueblo. La batalla continuará hasta el gran conflicto final el cual estudiarás en el último capítulo de este curso.

 

EL SIGNIFICADO DE LA GUERRA ESPIRITUAL

 

La guerra espiritual es el análisis de y la participación activa en la guerra espiritual invisible. Incluye el estudio de las fuerzas opuestas del bien y el mal, las estrategias de Satanás y las estrategias espirituales para vencer a Satanás. La guerra espiritual es más que un mero análisis de principios espirituales. Incluye la participación activa en la guerra mediante la aplicación de estas estrategias en la vida y el ministerio.

 

Una de las más efectivas estrategias de Satanás es mantener a los creyentes ignorantes  de sus engaños. Pablo dice que es importante conocer las estrategias de Satanás...

 

“... para que Satanás no saque ventaja alguna sobre nosotros, pues no ignoramos sus maquinaciones” (2 Corintios 2:11).

 

Debemos aprender todo lo que podamos sobre las estrategias de ataque de Satanás. Debemos también entender las bases bíblicas de la victoria sobre Satanás y las fuerzas del mal. Estamos llamados a un combate inteligente. Básico al entendimiento de la guerra espiritual es este principio llave:

 

Debes reconocer que todas las batallas de la vida, sean físicas, espirituales, emocionales, mentales, financieras o con personalidades humanas son solamente manifestaciones exteriores de una causa espiritual.

 

Aunque en el mundo natural los problemas pueden parecer ocurrir a través de circunstancias de la vida, la base  de estas batallas naturales está en el mundo espiritual. Lee la historia de Job (Job capítulos 1-2) que confirma este principio.

 

Hemos tratado de corregir los males de este mundo mediante la educación, legislación y un ambiente mejorado. No ha funcionado porque los males visibles de este mundo son el resultado de una causa espiritual subyacente. No pueden ser corregidos por medios naturales.

 

¿A QUÉ REINO PERTENECES?

 

En el reino natural un rey es el soberano de un reino. Todo el territorio y el pueblo en el reino pertenecen a él. Tiene el poder de la vida y la muerte sobre sus sujetos. Lo mismo es cierto en el mundo espiritual. Eres parte o del Reino de Dios o del Reino de Satanás.. O Dios o Satanás tiene el poder sobre tu vida.

 

Una de las parábolas de Jesús ilustra que todos los hombres o son parte del Reino de Satanás o del Reino de Dios. Jesús comparó el mundo con un campo. La buena semilla en el campo eran los hijos del Reino de Dios. La mala semilla, la cual resultó en el crecimiento de malezas (cizañas), eran los hijos del maligno:

 

“El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino, y la cizaña son los hijos del malo” (Mateo 13:38).

 

La gente entra en el Reino de Satanás mediante el nacimiento natural. La Biblia enseña que todos los hombres son nacidos en pecado. Esto significa que ellos tienen una naturaleza básica de pecado o la “semilla” del pecado dentro de ellos. Su inclinación natural es a hacer lo malo:

 

“En maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre” (Salmo 51:5).

 

“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre [Adán] y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12).

 

“Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

 

Puesto que  todos hemos nacidos con la naturaleza de pecado, todos en algún tiempo hemos sido parte del Reino de Satanás. Todos los que se mantienen pecadores continúan siendo parte del Reino de Satanás.

 

Todo el mensaje de la Palabra escrita de Dios, la Santa Biblia, es la apelación al hombre de trasladarse del Reino maligno de Satanás al Reino de Dios. Los hombres son nacidos dentro del Reino de Satanás mediante el nacimiento natural. Deben ser renacidos dentro del Reino de Dios a través del nacimiento espiritual. La entrada en el Reino de Dios es por la experiencia del nuevo nacimiento explicado en Juan capítulo 3.

 

Hay solamente dos divisiones en la guerra invisible. Jesús dijo, “el que no está de mi parte, está contra mi” (Lucas 11:23, NVI). No puedes ser neutral en esta guerra. Estás de un lado u otro en esta guerra espiritual. Incluso algunos creyentes debido a su temor  a la confrontación con el enemigo, tratan de ignorar la guerra y tratan de hacer una tregua con el enemigo. Piensan que si ignoran a Satanás, él no los molestará. Esta es una de las principales estrategias del enemigo. Él trata de dejar inmóviles a los miembros del ejército de Dios mediante sus tácticas de terror.

 

Pero no hay neutralidad en esta guerra. Eres o una víctima o un vencedor. El “llamado espiritual a las armas” está sucediendo... ¿ Estás en el lado del bien o del mal? ¿ Eres parte del Reino de Satanás o del Reino de Dios? ¿ A qué reino perteneces? ¿ Eres víctima o vencedor en la guerra invisible?

 

 

 

INSPECCIÓN

 

1. Escribe el versículo llave de las Cláusulas de la Guerra.

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2. ¿Cuáles son las dos divisiones hechas en 1 Corintios 15:44-49?

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3. ¿Cuáles son los dos reinos invisibles en el mundo hoy?

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4. Enumere las fuerzas espirituales del mal.

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5. Enumere las fuerzas espirituales del bien.

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

6. Defina la palabra “rey”.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

7. ¿Qué se entiende por “guerra espiritual”?

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 


8. ¿Cuál es la razón detrás de este gran conflicto espiritual?

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9. ¿ Cuál es el principio básico para el entendimiento de la guerra espiritual?

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual)

 

 

 

MANIOBRAS TÁCTICAS

 

1.      Este curso, “Estrategias de Guerra Espiritual”, se centra en el Reino de Satanás y la guerra espiritual que se establece entre su reino y el Reino de Dios. El curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado “La Vida del Reino”, provee un completo estudio del Reino de Dios. (Si estás enrolado en el Instituto Tiempo de Cosecha y estudiando los cursos en el orden sugerido, ya habrás estudiado este curso). Si no estás enrolado en el Instituto Tiempo de Cosecha, deberías obtener “La Vida del Reino” como un curso complementario del presente. Es importante que alcances entendimiento de los dos reinos espirituales presentes en el mundo de hoy.

 

2.      Una buena base espiritual es requerida en vistas a efectuar una guerra espiritual exitosa. Si eres un nuevo creyente, obtenga el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha llamado “Fundamentos de la Fe”. (Si estás tomando los cursos del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha en su orden sugerido, ya has estudiado este curso).

 

3.      ¿Sientes que has sido una “víctima” de la guerra espiritual? ¿En qué áreas de tu vida o ministerio has estado perdiendo la batalla? ¿Has estado perdiendo la batalla en...

 

n       ¿El reino espiritual?

n       ¿El reino emocional?

n       ¿El reino físico?

n       ¿El reino mental?

n       ¿El reino de las finanzas?

n       ¿Con personalidades humanas?

 

Es importante identificar estas áreas de derrota de tal manera que puedas aplicar el conocimiento que adquiriste en este estudio a las áreas prácticas de la vida y el ministerio.

 

4.      Revea la historia en I1 Reyes 6 que fue discutida en esta lección. ¿Conoces personas como Giezi o como aquellos en la ciudad de Dotán? ¿Cómo podrías ayudarles?

 

5.      Puesto que la guerra espiritual tiene muchas dimensiones, debemos luchar personalmente contra el pecado, socialmente contra el mal en el mundo, y sobrenaturalmente mediante el ministerio de liberación.

 

6.      Estudia la Biblia como un manual de guerra espiritual. Es el registro histórico de la guerra espiritual, revelando las victorias y derrotas de las batallas pasadas. Es profética, mostrando el curso de la guerra hasta el tiempo del conflicto final.


ADMISIÓN

 

 

CONVIRTIÉNDONOS EN PARTE

DEL EJÉRCITO DE DIOS

 

 

 

Todos los ejércitos en el mundo natural tienen procedimientos de admisión. Éstos son cosas especiales que se requiere que hagas en vistas a unirte a las fuerzas.

 

¿Estás listo para convertirte en parte del ejército de Dios?


CAPÍTULO DOS

 

ENLISTÁNDOSE EN EL EJÉRCITO DE DIOS

 

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo serás capaz de:

 

n       Escribir el versículo llave de memoria.

n       Definir “arrepentimiento”.

n       Explicar la importancia del arrepentimiento.

n       Definir “conversión”.

n       Explicar la importancia de la conversión.

n       Definir “justificación”.

n       Explicar qué significa ser “salvo”.

n       Usar la parábola del hijo pródigo para describir el arrepentimiento y la conversión.

 

VERSÍCULO LLAVE DE LAS CLÁUSULAS DE LA GUERRA:

 

“No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Lucas 5:32)

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

En el último capítulo aprendiste de una gran guerra invisible en el mundo espiritual. En este capítulo aprenderás cómo enlistarte en el ejército de Dios. En el mundo natural, los ejércitos usualmente tienen rituales especiales de admisión en los cuales un posible soldado debe participar en vistas a unirse a las fuerzas. Esta “admisión” lo convierte en parte del ejército.

 

Dios también tiene un plan especial para la admisión mediante el cual te conviertes en parte de Su ejército espiritual. Su plan se centra en dos importantes conceptos, arrepentimiento y conversión, los cuales resultan en justificación.

 

ARREPENTIMIENTO

 

En el mundo natural, cuando un soldado se une a un ejército, él debe renunciar a cualquier filiación previa a otro ejército o país. Cuando te unes al ejército de Dios, debes arrepentirte de tu vínculo con el pecado y el Reino de Satanás. Esto se logra mediante el arrepentimiento.

 

El arrepentimiento es “un decisión interior  o cambio de mente que resulta en una acción exterior de volverse del pecado a Dios y a la justicia”. Hechos 20:21 lo llama “convertirse a Dios”. Mediante el acto del arrepentimiento te vuelves de tu pecado y dejas el Reino de Satanás.

 

El arrepentimiento es una decisión personal de  cambiar tu lealtad del Reino de Satanás al Reino de Dios. Este cambio de mente y volverse del pecado no puede ser hecho por ti mismo. Es el poder de Dios el que produce el cambio en la mente, corazón, y en la vida de un pecador:

 

“Entonces, oídas estas cosas, callaron y glorificaron a Dios, diciendo: —¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!” (Hechos 11:18).

 

El arrepentimiento es un don de Dios:

 

“A este [Jesús], Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados” (Hechos 5:31).

 

Aunque las emociones pueden estar involucradas en el arrepentimiento, el verdadero arrepentimiento es una decisión, no tan sólo una emoción. Sentir pena por el pecado y el derramamiento de lágrimas no es suficiente en sí mismo. Esto debe ser acompañado por una decisión interior que resulta en un cambio exterior.

 

LA IMPORTANCIA DEL ARREPENTIMIENTO:

 

El arrepentimiento es importante porque:

 

Dios lo ordena:

 

“Pero Dios, ...ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).

 

Es necesario para evitar la muerte espiritual:

 

“Os digo: no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Lucas 13:3).

 

Es necesario para la vida eterna:

 

Mediante el arrepentimiento la pena de muerte es removida y la vida eterna es garantizada:

 

“Entonces, oídas estas cosas, callaron y glorificaron a Dios, diciendo: —¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!” (Hechos 11:18).

 

Es necesario para el perdón:

 

Dios no puede perdonar tus pecados a menos que te arrepientas:

 

“Pedro les dijo: —Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

 


Es el deseo de Dios para todos:

 

Dios no quiere que nadie experimente la muerte espiritual de separación eterna de Dios en el infierno:

 

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).

 

Es la razón por la cual Jesús vino al mundo:

 

“No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Lucas 5:32).

 

Es necesaria para entrar en el Reino de Dios:

 

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: ¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!” (Mateo 4:17).

 

Cuando vienes a ser parte del Reino de Dios, te estás enlistando en el ejército de Dios.

 

CONVERSIÓN

 

Cuando pides el perdón de tus pecados experimentas la “conversión”. Conversión significa “volverse”. Cuando es usada en conexión con el arrepentimiento bíblico, significa “volverse del camino errado al camino correcto”. Dejas el Reino de Satanás y te unes al Reino de Dios.

 

“Hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor, su Dios” (Lucas 1:16).

 

“Y lo vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor” (Hechos 9:35).

 

“Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor” (Hechos 11:21).

 

Convertirse es volverse de la oscuridad del pecado a la luz de la justicia de Dios:

 

“... para que se conviertan de las tinieblas a la luz” (Hechos 26:18).

 

Es volverse del poder de Satanás a Dios:

 

“... para que se conviertan de la potestad de Satanás a Dios” (Hechos 26:18).

 


Es volverse de las cosas terrenales a las cosas espirituales:

 

“Y diciendo: ... que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo” (Hechos 14:15).

 

Es volverse de los falsos dioses al verdadero Dios viviente:

 

“Os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero” (1 Tesalonicenses 1:9).

 

LA IMPORTANCIA DE LA CONVERSIÓN:

 

La conversión debe acompañar al arrepentimiento. Debes volverte de lo incorrecto a lo correcto porque...

 

Es necesario para entrar en el Reino de Dios:

 

“Y dijo: —De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 18:3).

 

Te salva de la muerte espiritual:

 

“O sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma y cubrirá multitud de pecados” (Santiago 5:20).

 

Es necesario para borrar el pecado:

 

Tu pecado está escrito en los registros de Dios hasta que te arrepientes y conviertes, entonces nuestros pecados son borrados:

 

“Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de consuelo” (Hechos 3:19).

 

 

EL HIJO PRÓDIGO

 

El arrepentimiento y la conversión son mejor ilustrados por una historia que Jesús contó sobre un hijo pródigo. Lee la historia en Lucas 15:11-24. Este hombre joven dejó su padre y su casa, se dirigió a una tierra distante, y debido al pecado desperdició todo lo que poseía. Eventualmente, este hombre luego se dio cuenta de su condición. Estaba hambriento, solo, en harapos, y atendiendo cerdos como trabajo. Luego tomó una importante decisión. Dijo, “me levantaré e iré a mi padre”. Esta decisión interior resultó en un cambio de sus acciones exteriores. Se dirigió a la casa de su padre en busca de perdón.

 

ARREPENTIMIENTO... EL CAMBIO DE MENTE:

 

Lee Lucas 15:17-19. El hombre joven se dio cuenta de su condición de pecado. Tomó la decisión de ir a su padre y arrepentirse de su pecado. Esto es un ejemplo de arrepentimiento, una decisión interior que redunda en una acción exterior.


CONVERSIÓN... ACTUANDO LA DECISIÓN:

 

Lucas 15:20 registra cómo el hombre joven se levantó y dejó su vieja vida y fue a su padre para comenzar una vida nueva. Esto es conversión.

 

EL HOMBRE PRÓDIGO:

 

El hombre es como el hijo pródigo. En su condición pecaminosa le ha vuelto la espalda a Dios su Padre y al Cielo su casa. Cada paso que toma es un paso lejos de Dios y un paso más cerca de la muerte espiritual de eterna separación de Dios. Existe una decisión mayor que debe tomar. Debe “venir a sí mismo” y reconocer su condición espiritual. Debe tomar una decisión que resultará en un cambio de dirección espiritual.

 

JUSTIFICACIÓN Y SALVACIÓN

 

Hay dos términos más usados en la Biblia que se relacionan con el arrepentimiento. Estos términos son “justificación” y “salvación”. Dios es el juez de todo el género humano. Cuando vives en pecado estás condenado delante de Él:

 

El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas” (Juan 3:18-19).

 

 Cuando te arrepientes del pecado y tomas la decisión de volverte de tus caminos  pecaminosos, se establece una relación correcta con Dios. Esta relación correcta o estatus recto delante de Dios es llamado “justificación”:

 

“¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerlo, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte o sea de la obediencia para justicia? Pero gracias a Dios que, aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina que os transmitieron; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia” (Romanos 6:16-18).

 

 Cuando eres justificado mediante el arrepentimiento y la conversión, eres “salvo” de una vida de pecado como así también del castigo del pecado. Esto es lo que significa ser “salvo” y de lo que la Biblia está hablando cuando usa el término “salvación”.

 

LA GUERRA ESPIRITUAL Y EL PUNTO DE VISTA BÍBLICO

 

La materia de la guerra espiritual debe ser estudiada dentro del contexto del propósito total de Dios para la redención de la humanidad pecadora. Estudia las parábolas del sembrador y del trigo y la cizaña en Mateo 13. Ambas parábolas se refieren al crecimiento del Reino de Dios el cual ocurre mediante el plantar la Palabra de Dios. Las dos parábolas reflejan la guerra ente los dos reinos con la batalla centrada en los propósitos redentores de Dios.

 

Aprender de la guerra espiritual te prepara para entrar en la arena de este mundo y pelear por las almas de hombres y mujeres, niños y niñas. Por esto se les dio autoridad sobre Satanás a los discípulos antes de ser enviados a compartir el Evangelio (ver Mateo 28:18-20). Satanás y sus hordas de demonios pelearán contra ti en la medida que buscas ganar hombres para Cristo y traerlos bajo el gobierno de Dios. Emplear estrategias bíblicas de guerra espiritual te ayuda a desafiar los principados y poderes que gobiernan sobre las vidas humanas individuales, sociedades, y áreas del mundo.

ADMISIÓN DENTRO DEL EJÉRCITO DE DIOS

 

Arrepentimiento y conversión resultan en justificación y salvación. Este es el plan de Dios para la admisión dentro de Su ejército. Si todavía no has sido admitido en el ejército de Dios, la sección de  “Maniobras Tácticas” de esta lección te proveerá la oportunidad para que te unas. Si ya eres un miembro del ejército de Dios, esta sección te asistirá a ayudar a otros a enlistarse.

 

¡Bienvenido al ejército de Dios!

 

 

 

INSPECCIÓN

 

1.      Escribe el versículo llave de las Cláusulas de la  Guerra.

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2.      Define “arrepentimiento”.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

3.      Explica la importancia del arrepentimiento.

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4.      Define “conversión”.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

5.      Explica la importancia de la conversión.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

6.      Define “justificación”.

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7.      Explica qué significa ser “salvo”.

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8.      Usa la parábola del hijo pródigo para describir el arrepentimiento y la conversión.

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual)

 

MANIOBRAS TÁCTICAS

 

 

1.      ¿Te has arrepentido y convertido? Si no, necesitas detenerte ahora mismo en este estudio y hacer lo siguiente:

 

n       Arrepentirte de tus pecados.

n       Pedirle a Jesús que te perdone.

n       Aceptarlo como tu Señor y Salvador.

n       Volverte de tus caminos pecaminosos (convertirte).

 

2.      Como creyente, cuando pecas, debes también arrepentirte. Estudia los siguientes ejemplos bíblicos:

 

LOS CORINTIOS:

 

Los creyentes en una ciudad llamada Corinto tuvieron que arrepentirse:

 

“Ahora me gozo, no porque hayáis sido entristecidos, sino porque fuisteis entristecidos para arrepentimiento...” (2 Corintios 7:9)

 

“Pues me temo que cuando llegue,... quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado y no se han arrepentido de la impureza, fornicación y lujuria que han cometido” (2 Corintios 12:20-21).

 

LOS EFESIOS:

 

A los creyentes en Efeso se les dijo que se arrepintieran:

 

“Recuerda, por tanto, de dónde has caído, arrepiéntete y haz las primeras obras, pues si no te arrepientes, pronto vendré a ti y quitaré tu candelabro de su lugar” (Apocalipsis 2:5).

 

LOS CRISTIANOS EN PÉRGAMO:

 

Dios les dijo a los cristianos en Pérgamo:

 

“Por tanto, arrepiéntete, pues si no, vendré pronto hasta ti y pelearé contra ellos con la espada de mi boca” (Apocalipsis 2:16).

 

 LOS CRISTIANOS EN SARDIS:

 

“Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; guárdalo y arrepiéntete, pues si no velas vendré sobre ti como ladrón y no sabrás a qué hora vendré sobre ti” (Apocalipsis 3:3).

 


LOS CRISTIANOS EN LAODICEA:

 

“Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto sé fervoroso y arrepiéntete” (Apocalipsis 3:19).

 

Y QUÉ DE TI:

 

¿Existe pecado sin confesar en tu vida? Dondequiera que hay pecado, debe haber arrepentimiento:

 

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros.9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:8-9)

 

3.      Puesto que el arrepentimiento es necesario para la salvación, Dios ideó un plan especial de tal manera de hacer posible que el mensaje de arrepentimiento alcance a cada uno. La llamada al arrepentimiento comenzó en el Nuevo Testamento con el ministerio del Juan el Bautista:

 

“Voz del que clama en el desierto:  preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas. Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados” (Marcos 1:3-4).

 

El arrepentimiento fue el primer mensaje que Jesús predicó:

 

“Después que Juan fue encarcelado, Jesús fue a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios. Decía: «El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepentíos y creed en el evangelio!” (Marcos 1:14-15).

 

El arrepentimiento fue predicado por los creyentes en la iglesia primitiva:

 

“Y, saliendo, predicaban que los hombres se arrepintieran” (Marcos 6:12).

 

“... testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 20:21).

 

Hoy, los creyentes todavía tienen la responsabilidad de predicar el mensaje de arrepentimiento por todo el mundo. Jesús dio instrucciones finales a sus seguidores que...

 

“... y que se predicara en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lucas 24:47).

 

 Cuando predicas el mensaje de arrepentimiento a otros, tú estás llamando a otros a enlistarse en el ejército de Dios. ¿ Tomarás el compromiso de reclutar a otros para este gran ejército espiritual?

4.      Si eres responsable de compartir el mensaje de arrepentimiento y llamar a otros a enlistarse en el ejército de Dios, entonces debes saber cómo los hombres son persuadidos a arrepentirse. Los hombres se arrepienten a causa de:

 

LA BONDAD DE DIOS:

 

Las bendiciones de Dios en la vida de una persona no santa no deben ser confundidas con la aprobación de Dios de su estilo de vida. La bondad de Dios es una de las maneras en que el Señor apela a los hombres para que se vuelvan a Él.

 

“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y generosidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Romanos 2:4).

 

PREDICACIÓN:

 

La predicación de la Palabra de Dios lleva a los hombres al arrepentimiento. La predicación de Jonás llevó a toda la ciudad de Nínive al arrepentimiento:

 

“Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron por la predicación de Jonás, y en este lugar hay alguien que es más que Jonás” (Mateo 12:41).

 

EL LLAMADO DE CRISTO:

 

En la medida que la Palabra de Dios es predicada, las personas escuchan y responden al llamado de Cristo que los lleva al arrepentimiento:

 

“... porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Mateo 9:13).

 

DIOS, EL PADRE:

 

Jesús dijo que nadie podía venir a Él a menos que el Padre lo llevara. Dios lleva a los hombres al arrepentimiento:

 

“Nadie puede venir a mí, si el Padre, que me envió, no lo atrae” (Juan 6:44).

 

REPRENSIÓN:

 

La reprensión lleva a los hombres al arrepentimiento. La reprensión es la corrección dada por la Palabra de Dios:

 

“¡Mirad por vosotros mismos! Si tu hermano peca contra ti, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo” (Lucas 17:3).

 

PENA SANTA:

 

Como aprendiste, el arrepentimiento puede estar acompañado de emociones. Emoción natural solamente no es verdadero arrepentimiento, pero la emoción santa guía al verdadero arrepentimiento:

“La tristeza que es según Dios [por el pecado] produce arrepentimiento para salvación...” (2 Corintios 7:10).

 


ENTRENAMIENTO BÁSICO

 

PREPARÁNDONOS PARA LA GUERRA

 

En el mundo natural ningún soldado es enviado a la batalla sin recibir primero entrenamiento básico. Este entrenamiento lo prepara para entrar en la zona de batalla.


CAPÍTULO TRES

 

EL COMANDANTE EN JEFE:

EL SEÑOR DE LOS EJÉRCITOS

 

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo serás capaz de:

 

n       Escribir el versículo llave de memoria.

n       Identificar las fuerzas espirituales del bien.

n       Identificar las personalidades de la Trinidad de Dios.

n       Describir la naturaleza del Dios Triuno.

n       Explicar la función de Dios el Padre en la guerra espiritual.

n       Sintetizar las funciones de Jesucristo en la guerra espiritual.

n       Sintetizar las funciones del Espíritu Santo es la guerra espiritual.

 

Versículo llave de las Cláusulas de la Guerra:

 

“Oye, Israel: Jehová, nuestro Dios, Jehová uno es” (Deuteronomio 6:4).

 

 

 

Introducción

 

En el capítulo uno aprendiste de una gran batalla espiritual que se está librando entre las fuerzas del bien y del mal. Esta lección y la próxima describen las fuerzas espirituales del bien. Estas incluyen Dios el Padre, Jesucristo el Hijo, el Espíritu Santo, y los ángeles. Ellos son poderosas fuerzas espirituales que asisten a los creyentes en la guerra.

 

La Trinidad de Dios

 

Hay muchos dioses que son adorados en el mundo, pero existe solamente un Dios verdadero. La Santa Biblia contiene la historia de este Dios verdadero. Este Dios único se reveló en tres distintivas personalidades, el Padre, el Hijo Jesucristo, y el Espíritu Santo.

 

Dios el Padre, Jesucristo, y el Espíritu Santo son descritos en la Biblia en términos de su naturaleza. Cuando hablamos de “naturaleza” entendemos cualidades básicas que describen a Dios. Estas cualidades son también conocidas como “atributos” los cuales significan “características”.

 

La Biblia revela que Dios es...

 


Triuno:

 

Dios posee una naturaleza triuna. Esto quiere decir que tiene tres personalidades distintivas, aunque es un Dios:

 

“Oye, Israel: Jehová, nuestro Dios, Jehová uno es” (Deuteronomio 6:4).

 

Las tres personas de la Trinidad de Dios son llamadas Dios el Padre, Jesucristo el Hijo, y el Espíritu Santo. Hay varias escrituras que confirman esta triuna naturaleza de Dios. Cuando Jesús estaba siendo bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán, Dios habló y el Espíritu Santo descendió:

 

“Y Jesús, después que fue bautizado, subió enseguida del agua, y en ese momento los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y se posaba sobre él. Y se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:16-17).

 

Antes del regreso al cielo después de Su ministerio en la tierra, Jesús habló de la venida del Espíritu Santo de parte de Dios:

 

“Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí” (Juan 15:26).

 

El apóstol Pedro habló de esta naturaleza triuna de Dios:

 

Si sois ultrajados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, por lo que hace a ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado” (1 Pedro 4:14).

 

El apóstol Pablo habló de la Trinidad en sus escritos:

 

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Lo que era imposible para la Ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne” (Romanos 8:2-3).

 

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén” (2 Corintios 13:14).

 

“Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre” (Efesios 2:18).

 


El libro de Hechos también verifica la triuna naturaleza de Dios:

 

“Así que, exaltado por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís” (Hechos 2:33).

 

Aquí hay un diagrama que ilustra la naturaleza triuna:

 

 


        

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Eterno: